Fui con la firme intención de comprarme unos converse y un sombrero, camine y camine hasta llegar al centro comercial, cambie unos dólares en la casa de cambio, recorrí un poco el centro comercial, vi muchas tiendas y luego fui al "supermercado" donde venden estos "converse” y el sombrero, lo primero que hice fue ver todo lo demás desde herramientas, hasta ambientadores pasando por juguetes inflables en forma de elefantes amarillos, luego vi los zapatos, estos supuestos zapatos tipo converse, los examine los voltee, les di vueltas, compare tamaños y colores, me imagine mil veces con ellos puestos, imagine muchos estilos, podía ir por un estilo rockero polvoriento tipo “the strokes” o incluso un look de hip hop más relajado pero serio a la vez como el look de snoop dog en el video de P.I.M.P (de hecho este era el video que tenía en la cabeza todo el tiempo) los vi como por media hora hasta que salí por primera vez del supermercado.
Fui a una tienda en donde había visto un sombrero tipo fedora de paja negra en 5 dólares, quería ese sombrero, yo quería un sombreo así y enseguida mi mente voló imaginando a un Justin timberlake caminando por las calles de new york, haciendo cortos pasos de baile y picándole el ojo a todas las chicas que caminaban y lo veían pasar, Justin tenia ese sombrero, yo era Justin. Ese sombrero negro era el sombrero perfecto, no como el del supermercado, un poco más grande y de color natural, así que ahí estaba yo viendo este sombrero, le di vueltas, me lo probé en distintas posiciones, lo tocaba con los dedos, miraba a la gente mientras tenía el sombrero puesto, etc. Había un detalle que no me convencía, la línea del medio del sombrero tenía una línea fucsia y otra anaranjada, Justin dando besos en las calles se transformaba en Freddy Mercury sobre un piano de oro y dos cascadas de chocolate atrás de el con esas líneas, le di gracias a la chica vendedora y me volví al supermercado con mi acostumbrada sonrisa seductora de animales de peluche.
Agarre los zapatos una vez más, me los probé, me quedaban justos, pensé que quizás mi pie se acostumbraría, pensé que quizás asi debían quedar los zapatos normalmente, con absolutamente ninguna separacion entre los dedos del pie, un verdadero pie de atleta probablemente era asi! Un pie muy bien esculpido bajo unos zapatos realmente ajustados, me miraba en el espejo mientras veía el zapato en el espejo y en la vida real, intercalando las miradas, (espejo, vida real, espejo, vida real), me quite los zapatos y me fui al pasillo de los chocolates y de los pensamientos reflexivos, vi absolutamente todos los chocolates, compare precios, pesos, sabores y marcas, estuve una hora viendo chocolates con el sombrero de paja natural en la mano aquel que era un poco más grande… "este si me lo llevo" pensaba, después de todo estaba baratísimo!! 2 dólares o algo así, finalmente me decidí por uno de los chocolates, uno que tiene nueces del Brasil, aquellas nueces que saben a coco, son de Brasil y que en rara ocasión se conseguían en mi otro país (alegríalandia), además costaba relativamente menos que los otros, finalmente con el sombrero en mano y el chocolate en el sombrero, volví a agarrar los zapatos, fui al probador de nuevo y me volví a poner los zapatos, me quedaban justos, muy justos quizás, me peguntaba como seria tenerlos puestos por una hora o todo un día, entonces subí la cabeza y había un espejo, veo mi cara, una cara un tanto intimidante cuando arrugo la boca y expando las fosas nasales, el verme me recordó que quizás ya era hora de otro corte de pelo, pues ya me estaba pareciendo nuevamente a un brócoli.
Me puse el sombrero y de pronto me vi como un coco con pitillo (pajilla), de esos donde la gente toma agua de coco que son verdes y gordos, de pronto ya el sombrero no era una opción a pesar de que todo el mundo me ha dicho que me veo bien con sombrero, pero corría el riesgo de verme sino como un coco con pitillo o pajilla si como un vaquero gordo así que toda esta imagen que había creado en mi mente de alguien apuesto que usa un sombrero de fibra y color natural mientras camina por la orilla de la playa bajo un atardecer un tanto nublado en cámara lenta vino a ser sustituida por un vaquero gordo que no sabía combinar el color de su sombrero con el color de sus zapatos, o la imagen de un coco, (como gusten) de pronto tocaron la puerta del probador, me hice el loco y no la tocaron mas pero tuve que salir porque me percate de que una señora quería probarse otros zapatos (que secretamente supuse que le servirían puesto a que las señoras tienen un pie que suele ser pequeño y no ancho y largo como el mio) así que camine por la seccion de las carnes congeladas pensando si en verdad me vería como un vaquero gordo o como un coco con pitillo (pajilla), tratando de acomodar mentalmente este look, viendo las carnes congeladas llegue de pronto a un pasillo de ambientadores en el que había una promoción de dos por uno, me compre dos ambientadores por el precio de uno, espíritu joven y latidos de la tierra fueron las fragancias de mi elección, espíritu joven lo escogí porque ciertamente me parece mejor que un espíritu viejo, aunque tengo que confesar que la idea de oler un espíritu joven me parece un tanto pedófila y creepy pero siempre me han gustado las sorpresas así que decidí darle una prueba, latidos de tierra no tengo la mas mínima idea de porque lo escogí, a que huele un latido de tierra? Muy probablemente huela a tierra mojada, o a grama recién cortada, la verdad es que la suposición lógica de este olor es sangre mezclada con tierra, lo cual sería un error garrafal, supongo que la compañía que hace estos ambientadores se fue por aquella idea hippie y bohemia de una conexión intra espiritual que existe entre tú y la naturaleza, los arboles, los pájaros, el agua, la vida, en fin, es una fragancia para “marihuaneros”.
Deje el sombrero y los zapatos agarre unos inciensos de coco (porque la mente trabaja en formas misteriosas) y unas mentas con sabor a naranja y guaraná, finalmente me quede sin zapatos y sin sombrero.
Conclusión: no puedo ser tan indeciso mientras te imaginaba a ti diciéndome:-cómprate esa vaina, que importa que el sombrero sea de color natural? hay que atreverse! (al más puro estilo de nickelodeon de los noventa, tu cabeza solamente flotaba rodeada de luz verde mientras decías esto).
Icho.
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